Machacar en el mortero hasta que se haga una pasta: 1/2 diente de ajo, bastantes hojitas de perejil (unas 10 o 12) y una pizca de sal. Embadurnar el pollo con esta mezcla y hornear a 180-200 grados hasta que esté hecho. Yastá. Añadir un chorrito de vino blanco antes de meter en el horno, que se me olvidó un chorrín de ná porque el pollo luego suelta su jugo y grasa.